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Dinero: los retos diarios.

Agosto 28th, 2013 · No Comments · Política

Imaginemos una sociedad sin dinero, tal vez sino nos trasladamos muy atrás en el tiempo a una sociedad primitiva de recolección o caza, en la cual sobrevivimos en el día a día, conseguimos refugio y alimento pero a la vez tenemos amenazas constantes: inclemencias del tiempo, inundaciones, sequías, enfermedades, ataques de enemigos, escasez de alimento. Sobrevivimos pero siempre estamos temerosos a algún animal enfurecido, o bien caer a un río turbulento en medio de una tempestad.

Ya hoy no nos persigue ningún león en medio de la selva, pero la tensión y los miedos los seguimos teniendo si se quiere más que antes.  Según la psicología moderna, el hombre actual ha cambiado sus preocupaciones ya no tanto por amenazas físicas, sino mentales, afectivas, y económicas. Y es aquí, donde nos topamos con esa pesadilla y tormento de muchos, el dinero o la falta de este. En esta lucha de todos los días, veamos cómo nos afecta y cómo queramos o no, nos va ganando la batalla poco a poco:

1) Reto de tener trabajo: requerimos laborar no solo para atender necesidades, sino para sentirnos productivos y realizarnos con un oficio.  Puede ser que no nos consideremos tan realizados con nuestro trabajo, lo que no deja de ser un problema, o tal vez nos sentimos más a gusto con un papel hogareño, artístico, espiritual o deportivo. Pero el factor económico no lo podemos dejar de lado, en algún grado siempre terminamos insertados en el mundo material, necesitamos recursos, y el desempleo es una preocupación importante tanto a nivel personal como social.

2) Reto de administrar dinero: conseguimos ingreso y trabajo estable, por lo que viene el otro reto: llegar al fin de periodo de pago contentos y felices, tal como malabarista de circo, este es un reto permanente, motivo de angustia para muchos, el dinero nunca sobra, lo malgastamos o no llega como debería llegar. En este punto nos puede servir no endiosar al dinero, bajarlo de su pedestal, organizarse y ver que hay mucho más en la vida que lo económico, que la felicidad bla bla bla, pero difícil en una sociedad consumista, invadidos por una publicidad que nos bombardea que casi todo es tener, que lo relevante son cosas, sensaciones y experiencias que implican mucho $, frivolidades al fin, pero que poco a poco nos llenan la cabeza de tonteras y gustos innecesarios.

3) Reto economía nacional: si superamos estos dos rounds, ya de por sí angustiantes, vemos como no podemos aislarnos de los vaivenes económicos y de sus caprichos.  A nivel nacional, casi a diario malas noticias, suben comestibles y servicios de transporte, construcción, además de combustible, luz, y agua.  Tenemos una inflación alta en los últimos 20 años que no se compensa con los aumentos salariales, aparte de un gobierno desordenado en finanzas, en prioridades, en todo. El principal Banco del país, el BCCR, el único que debería importar que esté con buena salud, tiene un déficit descomunal, al igual que el gobierno, y estos se desenvuelven en una economía frágil e inestable.  El panorama no es halagador, para no ser muy trágicos.

4) Reto economía global: bueno hacemos mantra y suspiramos, seamos positivos, el gobierno siguiente va a cambiar las cosas, bueno a quien engañamos, y viene el último round, la economía global. Aquí también tenemos malas noticias, no hay que ser experto para ver una realidad: el 70 por ciento de la economía internacional está destinada a la especulación y finanzas, solo el 30 por ciento a la producción (intercambio de bienes y servicios).  El trabajo y el ahorro, norma para progresar según los sabios abuelos, ya no lo es.  Desde que se cambiaron los patrones de oro tiempo atrás, y casi como enfermedades cíclicas del sistema capitalista, estamos a merced de coyunturas de los mercados poco predecibles, y que ni los mismos economistas saben descifrar.

Esto no luce bien, emporios bancarios, petroleros, militares dominan la economía global.  Según algunos entendidos, los EUA ha inundado el mundo con dólares baratos ante la crisis del 2008, es decir, consuman y consuman que la FED invita. “Dinero del cielo nos conducirá al infierno”.  (D. Trump, Wiedemer)  Cuando esto cambie, cuando la economía china no patrocine los bajos precios de los EUA, cuando el dólar caiga, y se eleven las  tasas,  tal como pescadores voraces elevando sus redes, ahí vendrá el “llanto y rechinar de dientes”.  Ante una posible debacle del dólar o de los bonos del tesoro, tendríamos un colapso global y local, y la economía nacional como es de esperarse tendrá entonces devaluación, inflación y altas tasas crediticias.  Ya lo han advertido los economistas nacionales muy solapadamente, cuidado con los factores externos. Desgraciadamente el mundo es un pañuelo, y esto nos afecta como un dominó, ya lo vivimos con la crisis de los 80, en el 2001, en el 2008, sino que lo digan los españoles con un desempleo del 27 por ciento, estaremos preparados para una futura crisis financiera?

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Resumiendo la lucha de un simple mortal contra la injusticia y el desorden económico no se ve bien, con un ojo morado si acaso empatamos la pelea, y a duras penas. Vivimos relativamente mejor que antes, pero más estresados, y como un Dios caprichoso del Olimpo Griego, el dinero y su hermana la economía nos recuerda su fuerza y su omnipotencia.

Es un proceso que llevamos bastante, desde el inicio de las libertades económicas del siglo XIX, acelerado después de la II Guerra mundial, somos ahora una nación pequeña, insertada en un mundo globalizado de producción y consumo, pero gobernada con clase política irresponsable y sin visión, y agravada por un  “capitalismo voraz” que engendra sus propios males cada cierto tiempo.  Pero no pongamos etiquetas; otros istmos, otras ideologías, han sido igualmente culpables, ya que todos los gobiernos, organizaciones y sociedades del mundo, casi sin excepción, han sucumbido a las tentaciones del poder y dinero. Todo lo resuelven en clave dinero, en términos de números, de mercancías, el bienestar se mide por lo que tenga, por lo que se ve, dándole más poder al poder, mas gasolina al fuego, más valor a lo efímero.  El tema de los pobres ya no es un tema de campaña para solucionar, sino para explotar y manipular, bienaventurados los pobres.  El problema en el fondo no es del dinero, un simple medio, sino del mismo hombre, de su cosificación, de su pérdida de ética, virtudes y humanidad.

 

Dinero

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